Expedición a Galápagos
Fecha: 23 de Octubre del 2011
Sobre las Islas Galápagos:
El archipiélago de las Islas Galápagos es uno de esos lugares míticos, llenos de leyendas, que se ha convertido en una cita obligada tanto para los amantes de la naturaleza terrestre como submarina. En el año 1835, el naturalista Charles Darwin visitó las islas y lo que contempló le servio como base para establecer su teoría del origen de las especies. Pese a que él solo exploró con detalle la superficie de las islas, quedo fascinado por la riqueza de su fauna, pero apenas pudo estudiar la vida submarina. Darwin nunca pudo imaginar que el autentico tesoro de las Galápagos se encontraba bajo sus aguas.
Puntos de Buceo
Bartolomé
Es una de las islas más fotografiadas de Galápagos, con dos grandes pináculos volcánicos. Este lugar es muy recomendable, pero más que para la inmersión para el snorkeling, ya que el principal interés de la visita es la colonia de pingüinos galapagueños. Estas rápidas aves acuáticas pasan ante los buceadores como auténticos torpedos, dejando tras de si un estela de burbujas. La “persecución” puede requerir tiempo, razón por la que el no cargar con botellas facilita la tarea. En la misma área son también muy abundantes las tortugas verdes.
Couysin
Pared de 15 metros de profundidad, repleta surcos paralelos a la superficie. En estos surcos es muy abundante el coral negro, que en estas latitudes adquiere una coloración amarillo intenso y las gorgonias naranjas. Entre sus ramas es normal encontrar peces halcón, peces coral, caballitos de mar y algunos peces globo. El extremo de la pared forma un pequeño cabo, en donde vale la pena detenerse unos minutos, ya que suelen merodear por el lugar abundantes águilas marinas. Pasado el cabo, y tras girar a la derecha se alcanza una plataforma rocosa, muy protegida, en donde abundan los cardúmenes de salemas, roncadores y barracudas, que llegan a formar auténticos muros. En esta zona son igualmente frecuentes los leones marinos, que bajas a comer pequeños crustáceos y a curiosear.
Darwin
Pese al gran tamaño de la isla, todo en buceo se concentra en un pequeño lugar – El Arco -, que con razón, está considerado el mejor punto de inmersión para el encuentro con grandes animales, y no solo de Galápagos sino del mundo. La zona está marcada con una boya roja, pero es fácilmente identificable por el gran arco de piedra que sale a la superficie y da nombre al lugar: el Arco de Darwin. La inmersión es realmente simple, ya que tras descender a una plataforma de 6 metro, se alcanza un segundo nivel, próximo a los 10 metros, en donde lo único que hay que hacer es quedarse tumbado o de rodillas a disfrutar de los animales. Pese a ser un lugar muy abierto, no siempre se encuentra corriente importante, lo que hace más cómoda la inmersión. Los tiburones martillo circulan en grupos de un lado a otro, cruzándose con los compactos cardúmenes de barracudas o carángidos, los leones marinos y delfines – a cuales más curiosos – se aproximan a los buceadores mientras las águilas marinas y en ocasiones también las mantas “sobrevuelan” el fondo rocoso. Los tiburones puntas blancas y galapagueños aumentan el atractivo del lugar, al igual que la fauna semitropical de pequeña y mediana talla, que se ve en ocasiones eclipsada ante la visita del tiburón ballena.
León Dormido
Desde superficie, una inmensa aguja rocosas deja un estrecho pasadizo entre la isla principal y le da un perfil inconfundible. Bajo el agua recorreremos este desfiladero submarino repleto de estrellas y erizos, por donde circulan numerosos cirujanos, cagaleches y viejas. En ocasiones también podremos ser testigos de grandes concentraciones de salemas, que forman cardúmenes tan cerrados que impiden por completo la entrada de luz. En los extremos del estrecho pasadizo podremos contemplar tortugas, barracudas, águilas marinas y si la corriente acompaña algunos tiburones galapagueños.
Rocas Gordon
Situado dentro de un antiguo cráter volcánico. El mejor buceo suele ir acompañado de fuerte corriente, que atrae a numerosos tiburones martillo, águilas marinas, rayas grises, rayas doradas, mantas, tiburones puntas blancas, palometas, etc. El fondo del cráter, está compuesto de un lecho arenoso, aunque los mejores puntos son las laderas rocosas, en donde hay que localizar un buen lugar en donde afianzarse y dejar que los animales circulen ante nosotros. A diferencia de otros destinos, en Galápagos los guantes están altamente recomendados para aferrarse a las rocas, si hay corriente.
Seymour Norte
Esta pequeña isla, próxima a Baltra, ofrece un buceo fácil pero emocionante. Las rocas forman una pendiente escalonada que desciende hasta un fondo arenoso en 34 metros. Entre las rocas abundan los erizos de púas gruesas, morenas, caracolas y algunos nudibranquios tigre. Los encuentros con tiburones puntas blancas, águilas marinas y tortugas son frecuentes. Cardúmenes de roncadores y pargos son igualmente visitantes habituales y en el azul ocasionalmente tiburones martillo. Y para finalizar la inmersión unos minutos jugueteando con jóvenes leones marinos cerca de la superficie.
Wolf – Bahía Tiburón
Uno de los mejores puntos de Galápagos. Tras más de quince horas de navegación desde la Isla Santiago, se alcanzan los acantilados de Wolf. Su cara este y sur, también conocida como bahía tiburón, ofrecen un buceo apasionante, con un fondo de grandes bloque rocosos, que conforman una ladera que desciende desde los 10 a los 40 metros, en donde adquiere mayor verticalidad. La cota más interesante para la inmersión se encuentra entre los 15 y los 20 metros, los peces tropicales, tales como loros, mariposa, ídolos moros, ángel, trompeta o ballesta son más abundantes que en las islas del sur, dada la mayor temperatura del agua, y se mezclan con un buen número de pelágicos entre los que destaca sin duda el tiburón martillo. No es raro disfrutar de un cardumen de más de 200 ejemplares, que nadan tranquilos a escasos metros de los atónitos visitantes. En el año 1997 se realizo un censo que estableció una población superior a los 10.000 ejemplares, solo en esta isla.
Wolf – Fondeadero
Hasta hace escasos años, este punto era tan solo “el fondeadero”, pero recientemente un divemaster descubrió que el fondo de cascajo, a 24 metros de profundidad, era el lugar predilecto para una curiosa especie: el pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus Darwin). Este pez triangular, que anda literalmente por el fondo, con las agallas situadas en mitad de su cuerpo, con un apéndice frontal y cuya anatomía no se parece a la de ningún otro pez, es francamente difícil de encontrar en cualquier mar, pero en Fondeadero Wolf, no es solo fácil de encontrar, sino también abundante.
Buceo :
4 inmersiones diarias. Traje recomendado 5 o 7 mm. Posibilidad de buceo con Nitrox. Para poder realizar el mejor buceo es necesario crucero (Wolf y Darwin se localizan a 17 horas de navegación desde San Cristóbal o Baltra) pero es posible estancias en hotel en Puerto Ayora (Santa Cruz), realizando salidas a Gordon, Plazas , Seymour o Emderby; un complemento perfecto - antes o después de un crucero -, si se quieren realizar más días de inmersión.
Temporada : el buceo es posible durante todo el año. Si optamos por el periodo de Junio a Octubre, el agua estará más fría en la zona central (18-19º C) y la visibilidad será menor, pero sin duda alguna es cuando mayor cantidad de vida encontraremos y podremos garantizar al 99% el tiburón ballena, en repetidas inmersiones. De Noviembre a Diciembre las condiciones climáticas son más favorables, con temperatura del agua algo superior (hasta 22º C), aunque en Wolf y Darwin casi todo el año está en esa media. El agua más clara y algo menos de tiburones, garantizando el ballena al 50%. De Enero a Mayo es el periodo de aguas más claras y cálidas, lo que nos obligará a bucear algo más profundo si queremos ver tiburones. La temperatura oscila entre los 20º C y 30º C en función de la temporada.
Documentación : Pasaporte en regla (vigencia mínima de seis meses)
Moneda : Sucre, pero se recomienda llevar Dólares americanos o Euros.
Idioma: La lengua oficial es el español. El personal de buceo suele ser bilingüe.
Electricidad : 110 y 220 vóltios, enchufe plano.
Sanidad : no es obligatorio ningún tipo de vacunación, aunque se recomienda la vacuna antitetánica, por las visitas terrestres. Para algunas extensiones terrestres, como la selva amazónica o Perú, se recomienda seguir una profilaxis antimalárica.
Como llegar: Desde México a Quito o Guayaquil, en donde suele ser necesario pasar noche a la ida. Al día siguiente un nuevo vuelo hasta Galápagos. La vuelta suele permitir la conexión del vuelo de Galápagos con el internacional de regreso, pasando noche a bordo del avión.
Costo:
$4,595.00 dolares camarote estandar.
$4,795.00 dolares camarote superior